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Los 400 años del Quijote
Un tributo al Caballero de la Triste Figura
En el año del Quijote, ensalzamos la labor literaria del más grande genio de la literatura universal, Miguel de Cervantes Saavedra. Ofrecemos un paseo por su obra máxima, dibujada entre la realidad y la fantasía.
Cuatro siglos han pasado desde que salió a la luz el nombre de don Alfonso Quijano; un hidalgo caballero de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza.
Su padre y creador lo concibió y alumbró dentro de una prisión, allá quizá por 1603, ello lo confesó humildemente en el prefacio de la obra biográfica de su hijo, donde este padre amoroso firmaría en el último renglón de aquel prólogo persuasivo como: Miguel de Cervantes Saavedra.
El creador de don Alfonso Quijano
Miguel de Cervantes Saavedra, nace en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Pasó su adolescencia en varias ciudades españolas (Madrid, Sevilla) y con poco más de veinte años se fue a Roma al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española y en 1571 participó con heroísmo en la batalla de Lepanto, donde resultó herido y perdió el movimiento del brazo izquierdo, por lo que fue llamado E l Manco de Lepanto .
En 1575, cuando regresaba a España, los corsarios le apresaron y llevaron a Argel, donde sufrió cinco años de cautiverio (1575-1580). A su regreso a Madrid encontró a su familia en la ruina. Aún así, se casa en Esquiváis (Toledo) con Catalina de Salazar y Palacios. Para colmo de males su carrera militar también estaba arruinada, por lo que intenta sobresalir en las letras, publicando en 1585 La Galatea.
Sin medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de impuestos. Allí acaba en la cárcel por irregularidades en sus cuentas. Probablemente es aquí en este último cautiverio donde engendra a Alfonso Quijano, puesto que tal y como señalé en un principio. Cervantes lo confiesa en el prólogo de su obra: “¿Quién podría engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mio sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno , bien como quien se engendro en una cárcel , donde toda incomodidad tiene su asiento donde todo triste ruido hace su habitación?
Luego de tan penoso incidente con la justicia se traslada a Valladolid para hacer público el nacimiento del hidalgo, allá por 1605.
Los primeros pasos del Hijo
“En un lugar de la Mancha , de cuyo nombre no quiero acordarme…” son los primeros pasos del Hijo de Cervantes. Dos octosílabos extraordinarios que abren el telón de sus ideas y dejan caer sobre el papel la ortografía virginal de su quehacer literario, la que con el transcurrir del tiempo se ha convertido en el más famoso inicio de la literatura universal; ello debido a la manera con que evita dar referencia sobre el espacio geográfico en que se encuentra y el sitio específico en el que se ubicará el lector.
Sin embargo, es don Alfonso Quijano quien logra saber de ese lugar, pero fiel a sus caprichos no lo revelará por motivos que solo él conoce. Del mismo modo el padre, quien tal vez, por pedido del propio hijo no perpetró la infidencia por más que tuvo el poder de hacerlo, puesto que tanto Quijano como Cervantes fueron cómplices de esta obra universal, y decir este secreto hubiera sido una “locura”.
¿Locura?
El personaje de Alfonso Quijano es visto como un hombre de unos cincuenta años, enamorado obsesivamente de los libros de caballería, los que probablemente hayan sido el despertar de su “asolapada” locura y de ese afán inconmensurable de buscar aventuras en pro de la justicia; ello, a su vez, se comprueba en el primer tomo de la vida de Quijano, quien lucha junto a su fiel amigo y escudero, Sancho Panza, contra unos inmensos molinos de viento.
Sancho Panza era un labrador ignorante, al cual Quijano prometió ciertas cosas con el fin de que lo acompañase en su gran aventura por el mundo. Como muchos literatos han señalado, el personaje de Sancho Panza es el otro lado de la balanza que equilibra el dúo. En él se concentra todo aspecto materialista y concreto, mientras que en Alfonso Quijano se concentra todo tipo de idealismo.
Don Quijote de la Mancha actúa como un paranoico enloquecido por los libros de caballerías. Unos lo consideran un loco rematado, otros creen que es un "loco entreverado", con intervalos de lucidez. En general se admite que don Quijote actúa como loco en lo concerniente a la caballería andante y razona con sano juicio en lo demás.
Pero los escritores españoles Arturo Serrano Plaja y Gonzalo Torrente Ballester interpretan la locura de Don Quijote como un juego codificado en la ficción según unas reglas que el caballero respeta siempre. Entrega su vida a un ideal sublime y se estrella contra la realidad porque los demás no cumplen las reglas del juego.
Don Quijote finge estar loco y decide jugar a caballero andante. Para ello acude a los libros de caballerías, transforma la realidad y la acomoda a su ficción caballeresca: imagina castillos donde hay ventas, ve gigantes en molinos de viento y, cuando se produce el descalabro, también lo explica según el código caballeresco: los malos encantadores le han escamoteado la realidad, envidiosos de su gloria.
El amor por Aldonza Lorenzo
“Dulcinea del Toboso” es el sobrenombre, que al estilo de los antiguos caballeros andantes, Don Quijote asigna a Aldonza Lorenzo; una mujer campesina mal oliente, fea y ordinaria que se convierte en la bella dama a la que él ve como un amor platónico.
De esa manera Dulcinea se convierte en una imagen perpetua para la dicha del Quijote, por lo que este hidalgo caballero deseaba en sus locas aventuras que todos aquellos derrotados por él deberían rendir homenaje a tan hermosa fémina ya que así lo dictan las leyes de caballería.
Este amor que siente el hidalgo don Quijote por la bella Dulcinea representa una concepción del amor caballeresco sustentada en la tradición del amor cortés, tan es así que previo a cada aventura, el señor de la Mancha invoca siempre a su amada Dulcinea para pedir su gracia, porque ella es su señora y por ella se fortalecen las virtudes del caballero.
Propósitos de la vida del ingenioso hidalgo
Miguel de Cervantes Saavedra afirmó muchas veces que lo que pretendía, en primer lugar, con la vida del Quijote era mostrar a los lectores de la época los disparates de las novelas de caballerías. Y eso parece ser, pues el Quijote ofrece una parodia de las disparatadas invenciones de tales obras.
La biografía de Alfonso Quijano, es un libro divertido, rebosante de comicidad y humor, con el ideal clásico del prodesse et delectare , instruir y deleitar. A su vez es una obra universal de la cual se desprenden diversas interpretaciones. Puede ser entendida como una burla del idealismo humano, una destilación de amarga ironía, un canto a la libertad, entre tantas otras cosas que ofrece la ambigüedad.
El tributo
La vida de Alfonso Quijano o la mejor novela de la Literatura Universal , Don Quijote de la Mancha , escrita por Miguel de Cervantes Saavedra, ha sido a lo largo de los últimos cuatrocientos años un best seller. Ha sido traducido en todos los idiomas del mundo y es un libro que todo amante de la lengua y la literatura debe leer.
Por ello, con la humilde intención de rendirles un pequeño tributo al hidalgo e ingenioso caballero, don Quijote de la Mancha , y a su genio creador es que he escrito este artículo, además de ser un motivo adicional el que se considere este año 2005 como el Año del Quijote.
Sin ser yo un Cervantes ni poder perder el juicio cuando guste, como lo suele hacer Alfonso Quijano en su vida y aventura es que he decidido perderme en el anonimato, puesto que no me siento digno de escribir sobre algo tan importante como la obra de este genio.