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Halloween: Fiesta pagana o fiesta comercial
Una crítica a la publicitada fiesta del 31 de octubre, que se contrapone a nuestra celebración criolla, ¿devaluada u olvidada?, usted decide.
Escribe Julio Peñarrieta
Desde que tengo uso de razón, a nuestro tradicional mes morado se le añadió una festividad más, no tan folclórica y religiosa como la del Señor de los Milagros, pero si mucho más comercial: Halloween.
A nadie le es ajeno esta festividad, incluso para la mayoría de las personas es mucho más conocido que nuestro Día de la canción criolla, celebración con la cual por casualidades del destino cae en la misma fecha (personalmente me enteré que eran el mismo día por un programa de Yola Polastri, allá por la década del ochenta).
Esto se debe a la gran acogida que la archiconocida fiesta importada de Estados Unidos (al igual que todas las modas) tiene entre el público más joven, los niños prefieren exigirle a sus padres que les compren dulces, disfraces y salir a pasear con sus amiguitos. Claro que comparado con las multimillonarias fiestas realizadas al norte, donde no solo se visten de brujas las empleadas de los supermercados, sino de drácula hasta el gerente de un banco; la nuestra es solo una imitación bien peruana: recontra pobre.
De tal forma que en estas últimas décadas nuestro 31 de octubre se ve dividido en dos tipo de fiestas: por un lado, la gente joven que prefiere la algarabía de los disfraces que las peñas y las canciones criollas de la gente mayor.
Entonces, si uno analiza con detalle cual es el trasfondo cultural de ambos tipos de celebraciones, se llega a la conclusión de que Halloween no tiene significación alguna, como sí nuestro Día de la Canción Criolla. A diferencia de lo que señalan los grupos religiosos locales, que es una adoración satánica al diablo creada por los druidas siglos atrás; lo que uno tiene en el Halloween es una fiesta comercial, un pretexto para salir a festejar disfrazado y pasarla bien con los amigos.
Tenemos entonces un Halloween sin identidad pero muy divertido, y un día de la canción criolla lleno de música nuestra que no es del gusto de todo el mundo.
Ya terminando con este breve artículo y estando ya en la mencionada fecha lo dejamos a usted para que decida lo que prefiere celebrar, porque a fin de cuentas ese es el objetivo: divertirse. Y señores, sea la elección que usted escoja ¡Entreténgase!.